Ver Fiorella Peregrina en La Fe en un mapa ampliado
Archivo de la categoría: Sin categoría
Epílogo
Spello, domingo 11 de agosto de 2013, Fiesta de Santa Chiara
Desde la ventana del monasterio de San Girolamo veo la cúpula de Santa María degli Angeli, la Porziuncola. Silencio, sólo se escuchan los grillos de verano a pesar que ya son las 11 de la mañana. Extraños caminos que Dios utilizó para traerme nuevamente a este lugar donde conocí a Carlo Carretto hace tantos años. El Hermanito del Evangelio, el ex presidente de la Acción Católica Italiana, que abrió mi alma a la contemplación, que alimentó con sus escritos mi deseo de Dios; deseo que hace buscarlo como al amante del Cantar de los Cantares, el amante que me lleva al desierto para hablarme al corazón y saciar mi sed de amor con sabor a eternidad.
Sí, anoche llegamos al monasterio con Silvi (ver nota abajo), luego de horas de un viaje de pérdidas de conexiones desde San Giovanni Rotondo, donde fuimos a presentar nuestras vidas a la intercesión de P. Pío. Perdimos la última conexión de tren para llegar a Perugia. Llamamos al monasterio que hoy es llevado por miembros de la Acción Católica. Nos recibieron con el mismo amor que acogía el Hnto. Carlo.
Y esta mañana en el día de Santa Chiara fuimos a la misa de las 7:15 para orar junto a las 32 Clarisas del monasterio de la Basílica de Santa Chiara.
Nuevamente el Cristo de San Damián, que años atrás me interpeló por no pasar más tiempo a sus pies en adoración y escucha, me contemplaba desde su lugar.
En misa sentí que mi misión la realizaré desde la Pequeña Comunidad de la Porciúncula www.porziuncoladelcuore.com . Partía desde esa “tierra”, la nueva tierra entregada por Dios para que me reconstruyese y estuviese bella como la Nueva Jerusalén. Años de búsqueda al interno de la Iglesia por mi “lugar”.
Tierra dulce de Umbria; más, mas dulce es el néctar que se derrama de la voluntad del Padre, conduciéndonos por camino de cruz que se convierte en el lecho nupcial del Dios Trino. Desde ahí entramos en el Reino, aquí en la tierra como luego en el cielo.
Y abrazando la cruz por amor, he llegado a mi tierra de luz para que mi Buen Dios me diga, “te he amado desde tu juventud, te conduje por caminos escabrosos, has conocido la doble traición, como yo en un jueves santo, has conocido la hiel del desamor, la soledad y humillación del abandono, la amargura del no reconocimiento, la herida del abuso. Pero te regreso a tu primera juventud, y te hago pura, hermosa como una novia vestida de blanco para su novio. Nunca te olvidé, nunca te abandoné. Eres mía, y yo soy tuyo. Nadie nos separará. Y yo digo,’Sí Señor, Ven Señor Jesús, Ven Pronto’”.
Y en nuestro diálogo de amigo/amante, de padre/hija, de hermanos, quedo en el silencio de mi corazón, escuchando el suspiro del Espíritu Santo en una brisa que me dice: “Todo está bien…”

Alleluia
Sono giunte le nozze dell’Agnello,
La sposa è pronta
Dai secondi vespri per la festa di Santa Chiara
Nota: Con Silvana Boschieri nos conocimos en nuestra época de estudiantes en la Pontificia Universidad Católica de Perú. Un día estaba estudiando en la biblioteca, cuando se me acerca una estudiante ofreciéndome billetes para una rifa. El objetivo: comprar camas para el manicomio principal de Lima. Le contesté: “no tienes que vender más esos billetes, yo tengo las camas”. La noche anterior mi padre me había ofrecido 200 camas de un hotel que cerraba, propiedad de un conocido. Era el número suficiente. Fue un gozo explosivo de ambas al sentirnos partícipes de la Providencia de Dios.
Ese 24 de diciembre por la mañana, ambas fieles a nuestras clases, nos encontramos en el patio de Letras, frustradas porque nuestros profesores no habían venido. Un amigo en común se ofreció a llevarnos hacia nuestras casas. En el camino empezamos a compartir los anhelos profundos de nuestras vidas, sintonía con la palabra “comunidad”. Desde ahí empezó esta comunión en la hermandad sellada por Dios. Compartimos la espiritualidad Mariana Contemplativa dentro del movimiento Soledad Mariana y hoy en la pequeña comunidad virtual que se ha creado, La Pequeña Comunidad de la Porciúncula.
Silvana es madre de cuatro jóvenes, profesora de Religión en un Liceo Cientíico de Perugia, sicóloga y terapeuta. Su deseo es construir la Pequeña CASA PAZ, un centro para la integración psico-espiritual de la persona desde la Espiritualidad Mariana Contemplativa en Asís. ¿Por qué Asís? San Francisco antes de morir pronunció una bendición profética para Asís:
“El Señor te bendiga Santa Ciudad fiel a Dios porque por medio tuyo muchas almas se salvarán y en ti abitarán muchos siervos del Altísimmo y de ti muchos serán elgidos para el Reino Eterno”
Galería de Imágenes
Protegido: Añadiduras para el Reino
Protegido: 5-Las américas II (1997-2001) Familia mundial de Radio María
Protegido: 4-Las Américas I (1995-1997) Producciones, Caritas Felices, FETV, EWTN
Protegido: 3-Miami (1992-1995) CELUNI
Protegido: 2-Hilversum y Roma (1990-1991) Logo Media y otros.
Protegido: 1-Roma (1987-1990) Estudios – ICCRO
Protegido: Diario del inicio
Introducción
«Un proverbio indú narra de cuatro estadios en la vida del hombre. …en el tercero se va al bosque, el bosque profundo del silencio, de la reflexión, del repensar… En el bosque se ponen en orden las memorias.”
Carlo Maria Martini
La memoria permite ejercer un poder sobre el pasado, es la soberanía sobre la propia historia. Cuando los recuerdos se esfuman, algo de nuestra identidad se desdibuja. Por eso escribir las memorias es un esfuerzo de la propia dignidad para retener una imagen en ese espejo retrovisor de la vida, que nos permite ver hacia atrás y reconocer la historia de amor que Dios ha creado en nosotros, aún en el dolor y a pesar de los errores cometidos.
Nuestra historia es una acumulación de hitos en la conquista de la propia libertad, nuestro bien más deseado y fieramente preservado. Libertad conseguida con el esfuerzo continuo de vivir en la verdad, el perdón y el amor.
Durante los años que me dediqué a la evangelización, doy fe que he tenido la dicha de ver el paso de Dios en mi vida, en la vida de la Iglesia y en tantas personas fieles al llamado de Jesucristo.
Hoy en Maria puedo cantar el Magnificat, diciendo “el Omnipotente ha puesto su mirada en la humildad de su sierva”. El Señor se fue manifestando en la historia de los acontecimientos de mi vida, haciéndome experimentar su misericordia. Es una mirada de reconocimiento de Dios Padre, como la que recibí de San Juan Pablo II, en Castelgandolfo, cuando su mirada profunda y llena de amor, se posó sobre mí, en una fracción de segundo. Luego, un grupo de peregrinos polacos cantó en su idioma:
“Me hasmiradoa los ojos, sonriendo has dicho mi nombre”. Y así ha sido.
En un largo caminar, en continua dinámica de pascua, he vivido como alguien que está siempre de paso tratando de seguir la brisa suave del Espiritu Santo, sellándome en mi identidad de peregrina. Y hoy comprendo el peregrinar de mi vida, que en su aparente inestabilidad, Dios ha obrado, desde mi pequeñez, construyendo organizaciones, produciendo programas de radio y televisión y redes de trabajo en los medios de comunicación católicos.
Estos escritos han sido seleccionados de mis diarios personales para expresar que el trabajo en los medios de comunicación católicos se entreteje con la propia espiritualidad. Es el Espíritu Santo quien inspira, ilumina, guía y crea con y en nosotros. La Providencia de Dios nos conduce por el camino deseado por el Padre. Las anotaciones intercaladas en el relato, como los links, complementan, muestran y explican mejor la labor realizada junto a gente de buena fe, en varios lugares del mundo.
La invitación de Jesús de no poner la lámpara debajo de la mesa, de gritar el evangelio desde los tejados, hoy se puede hacer por estos canales invisibles de la web que llega donde las posibilidades técnicas lo permitan y donde el Espíritu Santo quiera soplar en cada corazón abierto al Amor.
“No es posible pensar a un cristiano estático: un cristiano que se queda quieto está enfermo en su identidad cristiana, tiene alguna enfermedad en aquella identidad. El cristiano es discípulo para caminar, para avanzar. Pero el Señor -lo hemos escuchado en el Salmo, en la despedida del Señor- dice también esto: ‘Vayan a todo el mundo y proclamen el Evangelio”. Vayan. Caminen. Aquí hay una primera actitud de la identidad cristiana que es caminar, y caminar mismo si hay dificultades, para ir más allá de las dificultades”.
Papa Francisco, homilía en ocasión de San Cirilo y San Metodio, 14 de febrero 2014


